sábado, 22 de febrero de 2014

Mis primeros macarons

Me enamoré la primera vez que los ví, asi que me dije a por ello. Y tras leer numerosas recetas y manuales que circulan por la red, finalmente me decánté por la publicada por Sandra en la web La receta de la felicidad, no sin antes pensar para mí misma "Ane que la vas a liar".
 
Y para ser la primera vez que quito el miedo y me meto con ello he quedado contenta del resultado. Bien es cierto que no son perfectos, pero.... no hay más belleza que la imperfección, no?
 
Bromas aparte, es un primer paso dado de cuyo resultado espero que vaya perfeccionando la técnica, al fin y al cabo buena parte de la repostería es paciencia y práctica, práctica y práctica. Algunas de las conchas salieron un poco desconchadas, otras con alguna que otra burbujita, pero...todo se andará.
 
Esto de los macarons es una receta cuya leyenda según leas a unos u otros la ubicamos en diferentes lugares. En lo que coinciden casi todos es que son unos tentadores dulces de origen francés a base de clara de huevo y almendra rellenos de sabrosos ingredientes. Un clásico de las pastelerías francesas, donde se venden un sinfín de colores y sabores, y suelen reservarse para la sobremesa o la merienda, además de ser una excelete opción para regalar.
 
Pese a su aparente sencillez, los macarons no son nada fáciles de hacer, pero todo es empezar.
 
Dicho lo cual nos zambullimos en la receta, a ver que tal os sale.
 
MACARONS DE VAINILLA RELLENOS DE DULCE DE LECHE

 

sábado, 8 de febrero de 2014

Crema catalana

Es mi secreto. Mi pequeño secreto ahora compartido. Me distrae, me divierte, me relaja, me apasiona, me encanta. Mi humilde blog.
 
Nadie lo sabe, o quizás sí, pero mejor no contarlo. Mejor dejarlo en secreto. En mis ratos libres, con discrección y música agradable. No quiero más, solo dejarlo estar.
 
He incorporado a mi rincón de utensilios y aparejos un pequeñito soplete. Nunca había trabajado con él asi que me daba un poco de yuyu, ya ves, en el fondo soy una miedica.
 
 
Pero una vez realizada la recarga de gas y preparada la puesta a punto, ya lo he puesto en práctica elaborando una receta de crema catalana. Nunca la había hecho, no obstante en mi casa mi amatxo sí la preparaba solo que, antiguamente en las cocinas de gas se utilizaba el famoso hierro redondo que se calentaba sobre el fuego y se retiraba mediante el mango habilitado para ello.
 
Habida cuenta que las casas de hoy día en su mayoría llevan vitrocerámica, poco podíamos hacer con dicho aparato. Pero, amigo, ha sido aparecer el soplete y vamos, cada vez conozco a más personas a las que no les falta uno en su cocina.
 
Es muy útil para repostería y para la cocina en general, como por ejemplo en recetas que lleven incorporado carne o pescado donde necesitemos marcar el producto con anterioridad. Desde luego que lo recomiendo, además hay variados precios y adecuados a lo que cada uno considere oportuno invertir y que ofrecen un servicio satisfactorio.
 
Por lo que y en vista de ello, llega la primera receta donde el soplete hace su función, una crema catalana.

A ver si os gusta.

CREMA CATALANA