domingo, 25 de octubre de 2015

Buñuelos rellenos de nata

En unos días se llenarán nuestras casas de huesos de santo, buñuelos y otros dulces festivos del panorama nacional, la verdad es que es una suerte levantar un poco la vista y ver la diversidad de dulces típicos que nos podemos encontrar en  el año y a lo largo de toda la geografía. Una variedad rica y abundante que nos permite disfrutar y conocer la diversidad cultural de este país.

Los buñuelos son a mi modo de ver unos dulces agradecidos puesto que unas veces los puedes rellenar de nata, o de chocolate, de crema, de trufa, de praline, de fresa, de.......vamos, el que más te guste.


La masa es la pasta choux y en sí, no lleva nada de azúcar puesto que la parte dulce estaría en el relleno y en el azúcar con el que se reboza. Es la misma masa que los petit choux o profiteroles o relámpagos, solo que, estos últimos llevan menos huevo y se hacen en el horno. La pasta choux, se le denomina escaldada por el hecho de que inicia su cocción en la cazuela, en el momento en que el líquido está hirviendo.

En definitiva es un bocado fácil de preparar y una vez que pruebas a hacerlos lo más probable es que repitas. A ver si os gusta.

lunes, 12 de octubre de 2015

Palmeritas bicolor

Hay veces que al hacer las palmeras parece que me faltara algo, un no se qué que les diera más sabor. He probado a hacerlas con un poco de cacao y claro, a mí que todo que aquello que vaya acompañado con chocolate me chifla, estas me ha venido perfectas.

Unas palmeritas muyyyyy fáciles de comer, de un bocadito a otro y llevas ya sin darte cuenta unas cuantas. Y hoy que está lloviendo por aquí y con tiempo otoñal, ni te cuento para acompañar un café. Como siempre, sencillas de hacer y apetecibles un rato. 

Saludos.


domingo, 4 de octubre de 2015

Magdalenas de espelta

Estas magdalenas están hechas con harina de espelta, mucho más digestiva que la habitual utilizada en repostería. Además en esta ocasión con el añadido de mi alergia a la clara de huevo, he probado a hacerlas solo con yemas, eso sí, con muuuucho cuidado de que no recogiera ni un ápice de clara. Hay que  tener en cuenta por tanto la suma paciencia con la que lo debemos afrontar para evitar cualquier resto de ella. Una vez llevado a cabo he de decir que el resultado ha sido satisfactorio.

Cierto es que, al emplear este tipo de harina la masa no sube en exceso, pero la finalidad que buscaba era la de  una magdalena que siguiera siendo esponjosa y a la par más digestiva para nuestro estómago, fuente de problemas para muchos hoy día, y teniendo en cuenta a su vez que solo he utilizado una parte del huevo.
 

Asi que para aquellos/as que os pase como a mí, que no tenéis problemas con la yema pero sí con la clara, os dejo esta receta. Probad y me decís qué os parece.

Feliz día !