domingo, 31 de enero de 2016

Golosinas de naranja

Golosinas, gominolas, o aquellas otras enmarcadas en el término "chuches" esa maravillosa palabra que siendo pequeños nos sonaba a cantos de sirena y con lo que nuestros padres o abuelos nos premiaban los domingos. Ay que ver con qué poco nos sacaban una sonrisa. Y para no perder aquellos tiempos (que hoy seguramente continuamos con nuestros hijos)  os dejo con la receta. Saludos.


























domingo, 17 de enero de 2016

Tarta de queso y mermelada de frutos rojos

Os animo a que probéis a hacerla y sobre todo a comerla (ja,ja). He probado muchas y variadas tartas de queso y en diferentes versiones. Pero, he de decir que estaba tras esta, para mí la perfecta. Veréis unas cuatro o cinco veces al año nos acercamos a un pueblito de Vizcaya a pasar el día comiendo y bebiendo en un txoko con buena compañía. Los txokos, por aquí, y para quien no sepa de lo que le estoy hablando son sociedades gastronómicas ubicadas en locales habilitados como diríamos "restaurante, salón, cocina, sala de estar y bar". Un poco largo, ¿no? Pues eso, mejor decimos "txoko" y solucionado. 

Como decía un lugar habilitado para los socios y aquellos otros no socios pero que vengan con al menos algún socio de la sociedad. Donde se traen viandas y los socios cocinan para sus grupos y comensales que ese día hayan organizado alguna quedada. Normalmente suelen ser muy grandes, estamos hablando de locales bien habilitados con una cocina industrial, largas mesas (tener en cuenta que se pueden juntar en un mismo día diferentes grupos) y una barra de bar, sala de estar, depende, algunos son más grandes que otros. Se organiza un calendario donde se reserva por número de personas que ese día estarán y así se puede saber si queda sitio o no, o has de buscar otra fecha. Es algo muy típico de Euskadi, por algo tenemos fama de ser muy tragones, ja, ja. Después se apunta toda la bebida que consumes del txoko y se abona. Es una forma tradicional de pasar el día, comiendo y bebiendo, cómo no.

Esto viene a cuento porque siempre que hemos ido teníamos de postre entre otros, una tarta que me volvía loca de lo cremosa y buena que estaba. En realidad la hacía en su casa la madre de una de las chicas del grupo y luego la llevaba a la sociedad, pero nunca daba con ella. Hasta el otro día que la cacé y zás!, aquí esta la receta.

Finalmente todas las tartas de queso son parecidas pero yo ya solo me hago esta, es la que más me gusta y la he conseguido, ¿por qué iba a cambiar?

Espero que os guste, ah! yo he hecho una versión más pequeña pero os voy a dejar la receta que a mí me facilitaron que viene a ser una hermosa para 10-12 por lo menos.  Besos, que ya regresamos!